El estrés siempre es perjudicial para la salud, pero hay momentos en los que puede ser incluso más peligroso. Es el caso del estrés en el embarazo.

En este post hablaremos sobre las consecuencias del estrés en el embarazo y de cómo evitarlas.

Consecuencias del estrés en el embarazo

La mujer embarazada debe tener doble cuidado con el estrés. Porque no solo le afecta a ella, sino también a su bebé.

Muchos estudios realizados durante los últimos años señalan que una de las consecuencias más graves del estrés en el embarazo es la mayor probabilidad de que el bebé tenga bajo peso al nacer e incluso de sufrir un parto prematuro o la muerte fetal. Se cree que los elevados niveles de hormonas relacionadas con el estrés, como las catecolaminas, reducen el flujo de sangre a través de la placenta, provocando la asfixia fetal y la falta de nutrientes.

Además hay estudios que señalan que el estrés en el embarazo afecta al desarrollo neurológico del bebé, especialmente cuando el estrés se sufre en las primeras semanas de embarazo. Las consecuencias serían alteraciones en las habilidades intelectuales y en el lenguaje del niño. El estrés prenatal también se ha asociado a una mayor probabilidad de que el niño sufra problemas emocionales o cognitivos (hiperactividad, TDA, autismo…) en un futuro.

Mención aparte merecen las consecuencias del estrés materno sobre la fisiología y fisionomía del bebé. Así, por ejemplo, las madres sometidas a elevados niveles de estrés durante los tres primeros meses del embarazo tienen hasta ocho veces más posibilidades de que su hijo tenga el labio leporino o sufra alguna cardiopatía.

Cómo evitar el estrés en el embarazo

El embarazo ya es de por si una situación estresante. Es normal, las madres siempre están algo nerviosas a la hora de tener un hijo (y no digamos ya si son madres primerizas). Así que el entorno tiene un papel importante el entorno en evitar el estrés en el embarazo. Por suerte, la sociedad cada vez está más concienciada de que el bienestar emocional de la madre es tan importante como el bienestar físico, por eso existen las jornadas de trabajo reducidas para embarazadas y las bajas por maternidad. En los trabajos más estresantes se recomienda que la jornada laboral se reduzca o interrumpa ya desde los primeros meses de embarazo.

Es importante descansar correctamente durante el embarazo, respetando las horas de sueño. Una dieta saludable, evitando comidas demasiado pesadas, es fundamental para llevar un buen embarazo. ¿Y qué mejor para sentirse bien y alejar el estrés que hacer algo de deporte diario? (moderado por supuesto). También es bueno apuntarse a alguna de las múltiples actividades para embarazadas que se ofertan: gimnasia para embarazadas, yoga para embarazadas… todo es buscar según los gustos de cada una.

Y vosotras, ¿habéis sufrido estrés en el embarazo? ¿Cómo lo afrontasteis? Los comentarios están abiertos.